¿Qué pasa cuando damos a la obra misionera?

Hechos 13:42-52

42 Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo les hablasen de estas cosas.

43 Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios.

44 El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.

45 Pero viendo los judíos la muchedumbre, se llenaron de celos, y rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando.

46 Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles.

47 Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.

48 Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.

49 Y la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia.

50 Pero los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites.

51 Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, llegaron a Iconio.

52 Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.”

Aquí encontramos el lugar donde ellos estaban comenzando el primer viaje misionero y dice la palabra de Dios que Pablo y Bernabé estaban predicando y yendo a las sinagogas de los judíos y la gente estaba escuchando, hay gente que quería escuchar. Dicen los versículos 43 y 44 “les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios. El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.” Casi toda la ciudad de Antioquía se juntó. Esta ciudad fue importante porque Dios comenzó a usarla. Pablo ya no tenía que regresar hacia Jerusalén, sino que Antioquía se convirtió en la ciudad base para que desde ahí comenzaran los viajes de Pablo, fue una iglesia misionera donde comenzaron a enviar misioneros y establecieran esas obras alrededor de Asia y hasta Macedonia. Pero este versículo 44 me llama la atención dice: “El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.” Imagínate que será que casi toda la ciudad de Puebla se junte para oír la palabra de Dios. Dice el versículo 45 Pero viendo los judíos la muchedumbre, se llenaron de celos, y rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando. En otras palabras Pablo decía algo y ellos decían “No, no es cierto”, “así no fue.” ¿Alguna vez te ha tocado que tú estás hablando el evangelio y alguien más te contradice? Bueno, así eran los judíos. Ellos tenían celos de que Pablo y Bernabé llevaran el evangelio. Los judíos contradecían y aun blasfemaban. Una cosa es contradecir lo que la Biblia dice y otra cosa es blasfemar lo que ya está establecido.

Dice el versículo 46 Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios;” Dice Juan 1:11 “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.” Por eso Pablo les dice que era necesario que se les hablara primero pero ellos habían desechado la palabra de Dios. Hay gente que desecha la palabra de Dios y no por eso vamos a dejar de predicar “mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles.  En otra palabras, ellos no querían la vida eterna que Dios les había prometido. 

Estoy leyendo un libro que se llama ‘El Espíritu Santo’ y el autor dice que si la gente supiera como una persona puede ser dirigida con el Espíritu Santo de Dios y esa vida puede servir y ser usada y tener el gozo del Señor y si esa persona supiera que estando rendido al Espíritu Santo lo maravilloso, lo bendecido y lo glorioso que es, no rechazaría el poder del Espíritu Santo de Dios en su vida. Y Pablo está diciendo: “Si ustedes supieran de la vida eterna, el cambio que hace en una vida, como Dios los puede salvar y transformar, pero ustedes no creen que son dignos de la vida eterna, entonces, nos vamos a ir y le vamos a hablar a los gentiles.” Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.

Dice el versículo 48 Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.¿Qué pasa cuando das a la obra misionera?

1. Tu dar alcanza

¿Qué alcanzas? Tu dar alcanza las almas perdidas. Cuando nosotros damos, el misionero puede llegar a lugares a donde nosotros no podemos ir, y él puede hablarle a esa gente y esa gente puede ser salva. Ese es el motivo principal de la obra misionera. 

El motivo principal es que nosotros como iglesia podamos enviar misioneros y que ellos puedan ir a lugares donde nosotros no podamos llegar y que ellos puedan sembrar iglesias y que ellos puedan hablarles a la gente de Cristo. Este es el propósito del cristiano. El misionero va a otros lugares y tiene la oportunidad de alcanzar a más personas con el evangelio de Cristo. 

Hechos 14:21 dice: Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía,Ellos estaban regresando de su primer viaje misionero pero no sin antes haber visto a mucha gente ser salva. El misionero puede ir a hablarle a la gente y la gente puede ser salva. 

Dice Hechos 16:10 Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio. Tu dar ayuda para que el misionero pueda anunciar el evangelio. Qué bendición cuando escuchamos noticias de nuestros misioneros y de cómo Dios pudo actuar en sus vidas para que ellos de alguna manera (hasta a veces milagrosa) alcanzaran a ciertas personas, a tribus, a castas para que fueran salvos y eso es lo que hace la promesa de fe.

1 Corintios 9:19 dice: Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número.El objetivo de la vida de Pablo era que él quería llegar a cada ciudad, a cada pueblo y poder ganar a mayor número. Su mente no era “quiero llegar a este pueblo, ir al centro e ir de compras y luego montar caballos” No. Pablo estaba totalmente enfocado en llegar a una ciudad y predicar el evangelio. No estoy diciendo  que hay algo de malo en disfrutar algo de tiempo con la familia, pero muchas veces nos envolvemos tanto en el materialismo, en la pandemia que nos olvidamos de testificar, de que hay un cielo, de que Cristo murió por este mundo entero y nos olvidamos que tenemos la responsabilidad. Tenemos la responsabilidad de hablarle a este mundo con la palabra de Dios. Pablo tenía eso muy presente. Más personas tienen que ser ganadas, más gente tiene que escuchar. Y dicen los versículos 20-22 Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Pablo no estaba diciendo: “me he hecho pecador para ganar al pecador” porque ya sé que están pensando algunos:  “Pastor me voy a hacer un borracho para ganar a mis chuperamigos.” Pablo estaba diciendo que entendía lo que los judíos creían y les iba a testificar para que ellos entendieron que Cristo es el Señor. 

Hay maneras en las que podemos hablarles a la gente, entender como ellos creen y piensan para buscar una manera y poder testificales del evangelio de Cristo. Tenemos que ganar a mayor número.

2. Tu dar anima

No solamente anima a los que son salvos. Hechos 13:48 Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. Ciertamente anima a alguien que no tiene a Cristo. Qué bendicion escuchar de misioneros como el hermano Gallo, que no solamente están en Ecuador si no que se van a la selva y se van por los ríos y viajan horas y horas y finalmente encuentran una choza y le hablan a esas personas de Cristo y ellos se gozan porque la salvación llegó hasta donde ellos estaban.

No solamente alegra y anima al nuevo creyente, también alegra y anima al misionero. Cuando nosotros damos a la obra misionera ¿Qué sucede? El misionero se goza. Filipenses 4:10 dice: En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. La iglesia de Filipos envió ayuda para cuidar y cubrir las necesidades del apóstol Pablo a través de Epafrodito y dice En gran manera me gocé¿Cómo será en gran manera me gocé? Cuando llega esa ayuda y ofrenda Pablo dice que él ya sabía, estaban solícitos, lo querían hacer por mucho tiempo, y Pablo se estaba gozando y dice: No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Qué bendición cuando podemos dar a  la obra misionera y enviar a nuestros misioneros y ellos saben que no solamente estamos orando por ellos también estamos participando de manera activa en la obra misionera. Quizás el misionero andaba buscando en los sillones, en el carro, en el piso una monedita más porque no tenía pero de repente va al cajero y encuentran quinientos pesos, setecientos pesos, mil pesos. Hay misioneros que están al día y si no fuera por ese apoyo tendrían que regresar y hay misioneros que se regresan y Dios es quien provee, quien nos sustenta pero Dios es quien nos usa como un canal para enviar ese dinero para que el misionero pueda comprar Biblias, pueda rentar algún lugar, pueda seguir adelante y se pueda animar.

Nuestro dar alcanza y también anima. Ese misionero se anima y se alegra quizás andaba todo triste y se vuelve a animar a través de la promesa de fe.

3. Tu dar agrada a Dios

Filipenses 4:15-18 dice: Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos; pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades. No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. Nuestro dar agrada a Dios. El corazón de Dios es la obra misionera. Dios desea que cada uno de nosotros alcancemos a este mundo.

Cuando el Señor Jesucristo estaba a punto de partir dijo: “por tanto id y predicad el evangelio a toda criatura.” No solamente a nuestros vecinos o a nuestra colonia, él dijo a toda criatura y cuando participamos en la promesa de fe, nuestro dar agrada a Dios. 

No solamente él se agrada sino que hace algo más en el corazón de Dios. Dice Hechos 10:1-2 “Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.” Este hombre agradaba a Dios cuando daba limosnas al pueblo, oraba a Dios siempre y Dios empezó a escuchar esas oraciones y es cuando manda a Pedro para que le hable de la salvación de Cristo.

Cuando damos a la obra misionera dice la Biblia que es olor fragante, sacrificio acepto y esto es agradable a Dios. Tenemos que hacer lo que agrada a Dios. Debemos decir: “Me porto bien y obedezco esto agrada a Dios”, “le hablo a alguien de Cristo, esto a agrada a Dios”, “guardo sus mandamientos, eso agrada a Dios”, “estoy enviando a la obra misionera es olor grato agradable a Dios, lo voy a continuar haciendo.”

4. Tu dar atesora

No solamente nuestro dar agrada a Dios, con nuestro dar atesoramos bendición de parte de Dios. Dice Filipenses 4:19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. No solamente Dios se agrada sino que si nos hace falta algo él va a suplir nuestras necesidades y cuando habla de suplir nuestras necesidades lo hará conforme a sus riquezas y nos pudiéramos imaginar un lugar en donde él tiene bendición tras bendición para nosotros.

Cuando damos podemos alcanzar a otros, animar al misionero, agradar a Dios y también podemos atesorar bendición, atraemos el favor de Dios a nuestras vidas y no estoy hablando acerca de que si tú andas en pobreza acércate a Dios y él te va dar riquezas y vas a tener todo el dinero del mundo pero lo que estoy diciendo es que Dios tiene cuidado de nosotros. 

Dice Lucas 6:38 Dad, y se os dará medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. Dios dice que aprendamos a dar y a ser generosos y vamos a recibir medida buena apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo.

En esta semana escuchamos acerca de un hermano que tenía una necesidad y le dije que le enviaríamos una ofrenda y también hemos tenido muchos gastos de construcción pero a ese hermano le enviamos una ofrenda de mil pesos y de repente nos dimos cuenta de que estábamos un poco apretados en nuestras finanzas pero al siguiente día una hermana mandó una ofrenda de mil pesos. Fue algo sencillo y quizás para algunos fue una casualidad pero yo creo que Dios dice: “Gastaron en una ofrenda para mi siervo y voy a reemplazar eso para la iglesia” y creo que Dios hace lo mismo cuando damos a la obra misionera. Dios dice que vamos a recibir medida buena.

Dice Proverbios 3:9-10 “Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.” Dios dice que le honremos con nuestros bienes y él va a llenar nuestros graneros con abundancia y nuestros lagares. Tendremos comida, Él va a proveer, Él nos va cuidar pero busquemos honrar a Jehová con nuestros bienes.

¿Qué pasa cuando damos a la obra misionera? Almas pueden ser salvas, podemos animar al misionero que andaba medio desanimado, agradamos a Dios y Dios nos bendice. Ese dar a la obra misionera no se queda ahí, nos bendice en la tierra y nos bendice en la inversión eterna que estamos haciendo. Quizás algunos invirtieron dinero comenzando la pandemia y se fue todo porque invertimos en este mundo y nos puede ir mal pero invirtamos en la obra de Dios y Dios no nos deja, él nos bendice y nos cuida.

Atesoramos bendición cuando damos a la obra misionera. Ellos continuaron sus viajes misioneros y ellos comenzaron a ver gente salva, se regocijaron, regresaron, dieron cuentas, la iglesia de Antioquía se gozó y enviaron a Pablo a su segundo viaje y fue y regresó, la iglesia se regocijó y lo envió otra vez y si hubiera tenido Pablo oportunidad lo hubiera hecho vez tras vez. Debemos de seguir alcanzando a este mundo con el evangelio

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