¿Cómo ser una luz en tiempos difíciles?

Mateo 5:14-16

14  “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.

16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

Queramos o no alguien nos está viendo, alguien está siguiendo cada paso que damos y está viendo cómo nos comportamos y reaccionamos a cada situación. Para muchos nosotros somos sus “héroes” han visto nuestra trayectoria y quizás en algunos de nosotros un cambio muy grande y Dios nos dice que somos la luz del mundo y una luz no se mete debajo de una cama, de una caja, no se esconde ni se arrincona. Una luz es para ponerse en un lugar especial. 

Nosotros somos una luz para este mundo de oscuridad, somos una luz para este mundo que cuando llega la noche lo más importante y hermoso que puede suceder es una luz y tal pareciera que con la crisis que hay en nuestro alrededor y las noticias que estamos escuchando como que este mundo se esta poniendo cada vez más negro y oscuro pero dice la Biblia que nosotros somos la luz del mundo. Seamos una luz pequeña como una velita o seamos una luz grande como un foco incandescente no nos podemos esconder. 

Vivimos en un mundo donde necesitamos más luces, necesitamos más cristianos que puedan brillar. Una luz no se desperdicia en un rincón sino que se da a conocer, una luz no se avergüenza de decir soy luz, una luz no se esconde entonces podemos andar y caminar porque somos la luz del mundo para que vean nuestras buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos. Dios está buscando unas cuantas luces disponibles, unos cuantos cristianos que se pongan de pie y sean de bendición a otros, a unos cuantos cristianos que tomen este tiempo de oscuridad para poder compartir un folleto y hablar a alguien de Cristo, ayudar a alguien o simplemente compartir de nuestra historia de cómo Dios nos ha cambiado y así ser de ánimo a alguien más.

Tenemos una gran responsabilidad. Dios esta buscando una luz para ponerla dentro de nuestra familia para que nuestra familia conozca de Cristo, Dios está buscando una luz en nuestra colonia para que nuestra colonia conozca de Cristo y aún está buscando una luz en nuestro país para que en nuestro país o en otros países el nombre de Cristo pueda ser anunciado. Somos la luz del mundo, somos una luz que en la crisis que estamos pasando podemos hacer tres cosas.

1. Glorificando a Dios

Dice la Palabra de Dios en Mateo 5:16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. En el versículo anterior nos explica los propósitos de una luz. Una luz no puede estar apagada y este tipo de luces eran candeleros que absorbían el aceite de la parte superior y entonces esa mechita era prendida y cada uno de nosotros debemos de asegurarnos que estamos prendidos, que no estamos apagados, todos tristes y  avergonzados del nombre de Cristo y ya no queremos ir a la iglesia. Debemos de estar prendidos. 

Una luz no se pone arrumbada sino en el lugar correcto y hay algunos que siendo luz están en el lugar incorrecto, que están dando un mal testimonio cuando deberían de estar en la iglesia, estar leyendo su Biblia, dando un buen testimonio, ser un buen papá y una buena mamá. Tambień una luz alumbra y ese es el propósito final de una luz que podamos alumbrar a los hombres en este mundo de oscuridad.

Podemos glorificar a Dios con nuestra buenas obras.  Dice Hechos 9:36 “Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. Necesitamos cristianos que no solamente tengan una buena obra al año o al mes sino que abundemos en buenas obras. El abundar es algo más que vivir una vida cristiana monótona y no que de repente nos acordamos de hacer una buena obra y si no nos acordamos no la hacemos. Debemos de decir Soy Luz. Estamos pasando un momento difícil y de crisis hagamos buenas obras. Esta mujer no solo hacía buenas obras sino abundaba en buenas obras. Hay varios que están perdiendo sus trabajos, hay varios que por la crisis no van a recibir un salario en estas semanas y hay que orar unos por otros y abundar en buenas obras pero también podemos dar limosna al necesitado, una buena obra financiera hacia alguien que lo puede necesitar.

Fuimos a comprar algunas cosas y estaba una señora que mete las cosas en las bolsas y le dimos un folletgo y la invitamos y con una sonrisa dijo “por la causa de la cuarentena no voy a poder ir, pero haber si luego voy” y tiene una buena actitud y gracias a Dios por aquellas personas que tienen buena actitud a pesar de la crisis. Hay gente que va a estar en necesidad. Podemos ser luz, podemos ser de buen ánimo a aquellas personas.

Dice Lucas 1:5-6 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. Ellos eran los papás de Juan y dice la Biblia que Zacarías y su esposa eran un matrimonio justo delante de Dios y delante de los hombres eran irreprensibles. No había tacha en ellos, no había alguien que pudiera decir algo contra ellos. Era un matrimonio que cuando salían la gente podía ver que el esposo la trataba bien y ella a él. Cuando regresaban a casa no regresaban gritando, cuando andaban en el mercado no se andaban jaloneando y dentro y fuera de su casa tenían tenían un buen testimonio. ¿Cómo está nuestro testimonio? ¿cómo nos conocen los vecinos? Los vecinos que normalmente se van a trabajar ahorita se van a quedar en sus casas.  La gente va a estar escuchándonos, quiere saber cómo nos portamos, si andamos irreprensibles. Una luz glorifica a Dios Padre a través de nuestras buenas obras, a través de nuestro buen testimonio. 

También glorificamos a Dios con una buena actitud. Dice Daniel 6:3 Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino. Tenía una actitud diferente para ver las cosas y como cristianos podemos ver las cosas o de una manera negativa y andar pensando que es el fin y que vamos a morir y que si salimos nos vamos a contagiar o podemos tener una actitud positiva y Daniel era alguien que tenía un espíritu superior, era diferente a estos sátrapas y gobernadores, él confiaba en el Señor. El cristiano debe de tener siempre una buena actitud. Cuando Pablo estaba en ese barco yendo hacia Roma y la gente decía que se iba morir pero Pablo habla con Dios y Dios le dice que todo va a estar bien. Hay cosas que no están en nuestro control aún cuando viene la enfermedad dice Santiago 1:2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,en otras palabras aun cuando todavía no llega la prueba o estemos en medio de la prueba nuestra actitud debe de ser diferente. Esa es la luz que Dios quiere poner en nosotros y que la reflejemos a los demás.

2. Guiando a otros

¿Cómo podemos guiar a otros? Dice Lucas 6:39 Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? Si no tenemos la luz de Cristo no podemos guiar a alguien a los pies de Cristo ṕero tenemos la luz de Cristo, somos salvos. Algo diferente hay en nosotros ¿Tienes a Cristo en tu corazón? Entonces podemos guiar y aprovechar esta oportunidad predicando el evangelio. Hechos 20:20-21 y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo. Pablo predicaba el evangelio, testificaba, anunciaba, y enseñaba públicamente y en las casas a judíos y a griegos. El quería que escucharan acerca del arrepentimiento y de la fe en el Señor Jesucristo. Tenemos que ser una luz que guía a otros. Tomemos este tiempo para predicar, para ser una luz. Dice en Hechos 13:47 Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.Nosotros no somos los que salvamos, es Dios quien salva pero Dios dice “mira Pablo yo quiero que seas una luz para salvación. Dios podía usar a Pablo para que él fuera una luz y se prendiera y pudiera llegar lo más lejos que pudiera con su luz. ¿Hasta donde llega nuestra luz? ¿Qué tan lejos está llegando nuestra luz? usemos nuestra luz para predicar y para enseñar su Palabra. Hechos 20:27 dice porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.No solamente debemos predicar y testificar sino también debemos de usar esta luz para anunciar todo el consejo de Dios. y si no leemos ni estudiamos va a ser medio difícil enseñarle a alguien lo que la Palabra de Dios dice por eso debemos estudiarla y escudriñarla.

También podemos guiarlos con nuestro ejemplo. Una de las propiedades de la luz más evidente a simple vista es que la luz se propaga en línea recta. Esto lo podemos ver cuando estamos en un cuarto y entra un rayo de luz y podemos ver que se propaga en línea recta, se propaga hacia quien está dirigido y en nuestra vidas muchas veces afecta a quien está a un lado de nosotros. Dice Filipenses 3:17 Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.Una y otra vez dice, “Hagan como yo hago, sigan mi ejemplo” y de esa manera podemos guiar a otros. Hay quienes están en problemas y queremos darle algún tipo de consejo y le dijo “Hermano deje de seguir tomando cerveza” y si yo tengo una caguama no es un buen ejemplo. Podemos ser una buena luz a este mundo siendo un buen ejemplo guiandolos a buenas obras. Gente a nuestro alrededor está viendo nuestro ejemplo, cada movimiento que hacemos y en algunas ocasiones y tristemente están esperando a que caigamos y a veces hasta nos los dicen directamente y desean aun el mal y son en esas ocasiones cuando deberíamos decirle al Señor que nos ayude a ser fuertes, a seguir adelante, a dar un buen ejemplo, porque lo que va a pasar después de un año o un poco más ellos van a decir “¡Wow! no ha caído y sigue adelante” y van a  tener un problema serio y van a ir con uno y nos dirán que oremos por ellos, por su hijo o hija, por su esposa o su esposo y van a decir “veo que a ti, Dios te responde”. Podemos ser una luz en el ejemplo.

3. Una luz guarda del mal

Ciertas casas tienen una luz de emergencia en la parte de afuera que cuando alguien está pasando se prende y cuando se pretender las cucarachas y las ratas se van porque en una luz gente va a ver lo que estamos haciendo y una luz va alumbrar, nos va ayudar, a cuidar y a proteger, una luz saca de apuros. Un barco sin un faro está en un grave peligro. Hay muchas almas a nuestro alrededor que están en un grave peligro y nosotros tenemos que ser como una advertencia como un foco de ayuda y protección. 

Hechos 16:25-31 “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.” Ellos estaban siendo una luz. Los presos se preguntaban porque cantaba si estaban en la cárcel, tenían cadenas y los habían golpeado. Estaban en una crisis pero había un par de cristianos que dijeron “en este momento de crisis, vamos a ser una luz aquí”. La gente nada más se les quedaba viendo y entonces viene un terremoto, ya de por si había crisis y viene otra más.  “De tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.” Salmos 119:105 dice, Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. La Palabra de Dios es una lampara, nosotros somos una luz estamos pasando un tiempo de crisis en nuestro país y en el mundo entero. Podemos ser una luz de esperanza y de amor; de fe que trae tranquilidad en desesperación. Dios nos puede ayudar y de la misma manera que Pablo podemos decirle a este mundo “No te hagas ningún mal, todo está bien. Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa”. Tenemos que ser una luz en este mundo lleno de oscuridad y ahora en una crisis tan tremenda. Seamos una luz, brillemos un poco mas fuerte, compartamos mas el evangelio, demos un folleto, hablemosle a la gente porque dice Dios que somos una luz a este mundo.

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