Aquel Dios Es Nuestro Dios 

Daniel 3:12-17

12 “Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.

13 Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey.

14 Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado?

15 Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?

16 Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto.

17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará.”

La palabra de Dios dice en el versículo 15 que Nabucodonosor les está diciendo a estos jóvenes: “Si no adoran a esta estatua seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?” El rey Nabucodonosor está hablando de un Dios eterno, un Dios con poder y él está diciendo: “Yo no conozco a ningún dios que pudiera ser el que os libre de mi mano” y ellos le dijeron que no era necesario que le respondieran sobre ese asunto. 

Nabucodonosor pregunta quién y los jóvenes dijeron: “Aquel Dios que tú piensas que no existe, que no tiene poder y que no nos puede librar, a ese Dios invensible, sabio, único y verdadero es al Dios que servimos.” Ellos están asegurándole a este rey que ellos tienen un Dios. Si tú crees en un Dios deberías tener la misma fe que Sadrac, Mesac y Abed nego. 

Este rey había construido una estatua de 70 codos de alto y 66 codos de ancho, aproximadamente 10 pisos de alto tenía esta estatua. Él había ordenado que esta estatua fuera adorada, que fuera llevada a un campo en especial y todo el mundo al son de la bocina adorara y se postraran delante de esta estatua, pero había tres jóvenes que creían en el Dios verdadero. 

Se dice que durante este tiempo había en Babilonia de nueve a diez mil judios que fueron traidos desde Israel, uno de ellos fue Daniel y otros tres de ellos Sadrac, Mesac y Abed-nego, pero habían sido traídos miles de judios a esta región de Babilonia y estaban esclavizados, eran cautivos  y el judío creía y cree que solamente hay un Dios, la palabra de Dios dice en Deuteronomio 6:4 “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.

El judío es un pueblo que cree en un solo Dios, nosotros somos un pueblo que creemos en un solo Dios, somos por decirlo así “monoteístas” no por parecernos al chango pero creemos que hay un solo Dios. En lugares como Nepal, La India, China, en varios lugares de este mundo está bien creer en varios dioses. Por ejemplo, en Nepal misioneros van y comparten de Cristo pero los Nepalis en sus ciudades y pueblos dicen: “Jesús es el Dios, está bien” pensando que pueden añadirlo a su arsenal de dioses pero cuando el misionero le dice: “No es un dios, es el único Dios y no puedes tener un dios y otro dios y miles de dioses, solamente hay un solo Dios” Entonces dicen: Eso no puede ser, nosotros creemos en muchos dioses, no podemos creer en un solo Dios.” Y esa es la diferencia en que hay un solo Dios y entonces para los judíos que estaban ahí era una costumbre diferente y quizá pensaban que podía haber otro dios más, otro creador y pensaban que estaba bien, pero Sadrac, Mesac y Abed-nego no se arrodillaron a este dios y son traídos delante de Nabucodonosor y él con ira les da otra oportunidad para que se pongan de rodillas al oír la música, y dijo Nabucodonosor: “¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?” Aquel Dios es nuestro Dios’’ aquel Dios al que se refiere Nabucodonosor es nuestro Dios, el creador del universo.

1. Aquel Dios es el creador del universo 

Salmos 96:5 dice: “Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; Pero Jehová hizo los cielos.” Y dice Génesis 1:1 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Hay cristianos que no creen en génesis 1:1, que no creen que Jehová hizo los cielos y la tierra, pero déjame decirte que no hay otro Dios, que no hay nadie más, no hay otro creador y no venimos de una gran explosión, Dios creó los cielos y la tierra. Salmos 121:2 dice: “Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.” Si él hizo los cielos y la tierra nos puede ayudar, si hizo el universo ¿qué es para él sanarnos? Nada ¿Qué es para él darnos algo de socorro? Nada, porque él hizo los cielos y la tierra.

Dice la Biblia en Hebreos 1:1-2 “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;” Dios hablaba a través de profetas, ¿Cómo habla hoy en día? Habla a través de su palabra. Ya no tenemos que tener sueños o visiones, ni esperar que un supuesto apóstol nos diga qué hacer, podemos leer la palabra de Dios.

Jesús es el creador del universo porque Jesús es Dios, ¿quién hizo el universo? Dios, no hay nadie más y ese Dios del cual Nabucodonosor está hablando cuando dijo: “¿Qué Dios es aquel que les pueda librar?” Aquel Dios es nuestro Dios respondieron Sadrac, Mesac y Abed-nego.

Hebreos 11:1-3 dice: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.” En otras palabras dice la Biblia que si no crees que Dios hizo este universo porque lo puedes ver, también puedes hacerlo por fe, porque por la fe sabemos que este universo fue creado por la palabra de Dios, Dios dijo: “Sea el universo” y fue hecho. Tú di que algo sea hecho y no puedes crear, hacemos muchas cosas pero no podemos crear de la nada un universo, solamente Dios es el creador.

Antes no se veía el universo, podríamos decirlo de otra manera que antes no existía nada y ahora existe todo lo que vemos por causa de Dios. Dios es nuestro salvador, el creador y cuando Nabucodonosor pregunta que Dios es aquel que los podía librar de su mano, ellos dijeron: “Nuestro Dios… aquel Dios es nuestro Dios.” Aquel Dios que antes no era nuestro Dios ahora lo es, él que antes no era nuestro salvador ahora lo es, aquel que antes estaba lejano ahora es nuestro Dios. Quizá alguna vez le dijiste una abominación, quizá te enojaste contra él, desde el momento que eres salvo es tu Dios y gracias a Dios que ahora aquel Dios es nuestro Dios.

2. Es el único Dios

Juan 17:3 dice: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” No hay tres Dioses, solamente creemos en un Dios trino y verdadero. En otras palabras, todos los demás dioses son falsos, todos los ídolos son falsos. Si estás adorando a Arturo de la Atocha no es un Dios, solamente hay un único Dios verdadero. Nabucodonosor pensaba que era el rey de todo el mundo y decía: “No hay nadie, ni siquiera Dios…” como en la historia del Titanic decían: “Nadie, ni siquiera Dios lo puede hundir” y fue hundido y es que hay un Dios en los cielos, único, que tiene poder.

Dice en 1 Timoteo 1:17 “Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.” Cuando Jhonatan Edwards era pequeño (a los 8 años) leyó este versículo se dio cuenta que hay un Dios en los cielos, eterno, único, invencible, increíble, inmortal, Rey de los siglos. Él sabía que ese Dios era su Dios. Entonces Jhonatan Edwards se puso a orar desde los ocho años y oraba cinco veces al día, creyendo en Dios. Él fue un tremendo predicador, tremendo cristiano, daba tremendos sermones pero primero él tuvo que reconocer quien era el Dios de los cielos.

El único Dios es nuestro Dios, a él debe ser el honor y gloria ¿Estás dando honor al único y sabio Dios? Nos debería de dar vergüenza cuando no le damos honor y gloria al único y sabio Dios, deberíamos pedir a Dios perdón todos los días y decirle: “Eres el único Dios y soy el único que no te está dando honor y gloria.” Debemos ir a él para pedirle perdón todos los días, debemos ser como el publicano que se golpeaba y decía a Dios “Sé propicio a mí pecador.”

Judas 24-25 dice “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.” Dios es Jesús y Jesús es Dios, Jesús es en el Padre, a Él sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.

Nabucodonosor estaba enojado diciendo a los muchachos: “Les voy a dar una oportunidad más”, pensando que ellos iban a empezar a temblar pero dijeron: “Nuestro Dios nos puede librar y es más si no nos libra no nos importa, él sigue siendo Dios”. Nabucodonosor se enojó más y mandó a prender el horno siete veces más caliente. Ya no se puede matar más a un muerto. Si a alguien lo matan con un balazo y después le dan 6 mas no es necesario porque con un balazo es suficiente, estos jóvenes iban a morir con el hecho de estar en el horno caliente, no había diferencia de calentarlo más, pero era grande el enojo de Nabucodonosor que hizo esto y fueron puestos estos jóvenes en el horno de fuego ardiendo y quienes los echaron en ese horno murieron. 

Cuando estos tres jóvenes estaban dentro, Nabucodonosor se dio cuenta que había cuatro dentro del horno y es que el cuarto era el hijo de Dios. Yo creo que era Jesús quien estaba con ellos pero algo interesante de todo esto es que antes que ellos fueran echados en este horno, Jesús no se apareció a ellos, antes que fueran echados no oyeron a Jesús que les dijera: “No se preocupen yo voy a estar con ustedes”. Pero ellos tuvieron que tomar un paso de fe antes de ser puestos en esa prueba, ellos por fe dijeron: “Nuestro Dios nos puede librar y si no nos libra no vamos a servir a tus dioses, estamos confiados en nuestro Dios pero si no nos libra está bien”. Entonces los aventaron y ellos cayeron en el horno de fuego ardiendo y ahora en ese lugar, ellos podían ver la presencia de Dios. Muchas veces Dios deja que tú entres en una prueba tan difícil y quizá antes de la prueba no puedes ver a Dios, quizá antes de la prueba no puedes ver su presencia, pero tienes que tomar ese paso de fe y una vez que lo tomas y estás en esa prueba, puedes ver lo precioso que él es. Si ellos se hubieran postrado antes y hubieran adorado a ese dios no hubieran visto lo precioso que es Jesés y en muchas ocasiones no podemos ver lo precioso que es Jesús hasta que nos rindamos a él y le digamos que vamos a confiar en él.

Toma ese paso de fe y si hay crítica no importa, si hay dolor no importa y quizá esté fuerte la presión y la prueba pero toma ese paso de fe.

3. ÉL es el único Salvador

Ellos pusieron su fe en Dios. Ellos pensaron: “Nosotros con nuestro testimonio podemos servir…’’ Ellos fueron aventados al horno y ahora el rey podía ver con sus propios ojos a aquel Dios. Dios se le presentó una vez que los tres jóvenes tuvieron fe y fueron arrojados. Hay muchos que no pueden ver a Dios porque no tienen fe, no pueden verlo cuando preguntan ¿qué Dios es el salvador que me puede dar vida eterna y me puede ayudar? 

Tenemos un Dios que nos puede dar salvación y vida eterna, en el momento que la gente alrededor pueda ver tu fe, van a ver a tu Dios, porque la gente pregunta: “¿Qué Dios es aquel?” Cuando estás pasando pruebas tú vas a poder disfrutar de la presencia de Dios, Jesús se presentó hasta que ellos fueron lanzados, así pudieron ver su presencia. A veces piensas que Dios no está contigo, no sientes la presencia de Dios y quizá tengas que ir a través de unas pruebas porque en medio de las pruebas vas a poder sentir su presencia y vas a poder ver lo precioso que es Jesús. 

Cuando ellos estaban ahí caminando con Jesús podían ver qué precioso era Jesús, su resplandor. Solamente sus cuerdas se quemaron pero todo lo demás no se incendió, su ropa no se incendió, ni su cabello pero solamente las cuerdas. Esto es porque Jesús da libertad, nos ayuda en medio de la prueba y aquel Dios del cual está preguntando Nabucodonosor, ellos pudieron decir: “Él es nuestro Salvador el que nos quita esas cadenas con que estamos amarrados, el que nos puede librar”. Ellos pusieron su fe en él.

Juan 12:26 dice: “Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.” Tenemos que aprender a servirle a él porque es el creador del universo, porque es el único y sabio Dios, porque es nuestro salvador. Tenemos que estar dispuestos a servirle. Dios les había quitado esas cuerdas y al salir del horno ellos no pensaron en dejar a Dios, si antes estaban dispuestos a servir y a morir por Cristo, ahora mucho más y así nosotros debemos servirle más a él y  nunca deberíamos de decirle: “Si tú me ayudas en esta situación te voy a servir” porque él nos ha salvado, le tenemos que servir.

Dice Mateo 11:28-30 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” Dice Dios: “Sígueme, aprende de mi”. Es el creador, es nuestro Salvador y por eso le servimos, por eso le seguimos solamente a él. Va haber quienes te van a querer engañar, habrá quienes te van a decir: “No, ese salvador no sirve para nada, mejor adora a la muerte” dice el necio en su corazón no hay Dios pero Sadrac, Mesac  y Abed Nego dijeron: “Aquel Dios es nuestro Dios”.

Dice en Romanos 1:16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.” ¿Te avergüenzas de Dios?  Sadrac, Mesac Y Abed Nego no se avergonzaron de Dios. Ellos pudieron testificar de su Salvador, de Jesús y es el único que nos puede librar de la mano de Satanás, el único que nos puede librar del infierno, de perecer y ser apartados de Dios. Es Jesús de quien debemos de compartir a alguien más y no nos debemos de avergonzar. Si alguien te pregunta a dónde vas dile con gusto que vas a la iglesia a adorar a Dios y aprender de él. Dice 2 Corintios 1:9-10 “Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos;  el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte;” Nuestro Dios es quien nos ha librado, nos libra y nos librará de esa segunda muerte en el infierno, quien tiene al hijo tiene la vida, quien no tiene al hijo no tiene la vida eterna. 

Daniel 3:28-29 Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios. Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste.” Nabucodonosor dijo que no hay otro Dios, ellos tenían al único Dios, así nosotros tenemos el único Dios, síguele, sirvele, adorale y comparte con otros a tu Dios.

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