Una Verdadera Amistad

Proverbios 18:24

“El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano.”

Dice la palabra de Dios que el hombre que tiene amigos tiene que mostrarse amigo con los que son sus amigos y también lo podemos entender que si yo quiero tener amigos primero tengo que ser amigable, tengo que buscar ser amigo para con otros para que otros puedan ser amigo para conmigo, y el que ya tiene amigos debe continuar siendo amigo. Si yo ya tengo amigos voy a continuar con esa amistad.

Hace unos meses, mi hijo David estaba en el parque en el columpio y se cayó y se fracturó su brazo, el guardia de la caseta estaba preocupado por David y se aseguró de que estuviera bien y durante varios días preguntaba por él y ayer volvió a preguntar que cómo estaba su amigo David; y alguien que quiere ser amigo de alguien se preocupa y quiere ser un buen amigo. 

En nuestra ciudad por alguna razón, por la cultura (y hay muchas razones) es un poco difícil hacer amigos. Gracias a Dios por la Iglesia, que somos hermanos en Cristo y que podemos tener una buena amistad. Durante el mes de febrero tratamos de fomentar esa amistad, pero no solo debería de ser en el mes de febrero sino en todo tiempo. En este mes hacemos hincapié en hablarnos de ‘tú’ principalmente hombres con hombres, mujeres con mujeres porque somos una familia en Cristo, porque una buena amistad comienza cuando el que quiere tener amigos se hace amigo de todos y conocemos que hay quienes son amigos de todos. El pastor Tim Aguiar se hacía amigos con la policía, con los del mercado, en el centro y gente lo saludaba; porque el que quiere tener amigos primero busca ser amistoso, busca tener amigos y busca esa amistad y dice la Biblia “y amigo, hay más unido que un hermano.” Hay hermanos que se la llevan peleando toda la vida, que no se llevan unos con otros y aún por cuestión de dinero. Los padres dejan el terreno entestado y los hijos se andan peleando, olvidándose que lo más importante es el lazo sanguíneo que lo que haya dejado papá o mamá, pero hay otros que no, que saben que lo que más importa es su  relación. Como hijos de Dios no deberíamos de andarnos peleando, porque tenemos un Padre celestial y él quiere que nosotros tengamos amistad. Una buena amistad, como dice en el versículo 24 comienza por la unidad. 

Una Verdadera amistad Trae Unidad

Una verdadera amistad no se anda peleando, es aquella que no me va a dividir por causa del dinero, que no me va a dividir como los niños chiquitos que dicen, “si tu eres amigo de él, entonces ya no eres mi amigo,” y así a veces parecemos. Un verdadero amigo es el que dice, “si tú eres mi amigo pero andas peleado con aquel, no me importa yo soy amigo de aquel, voy a ser amigo de todos. No importa de que tú andes peleado o tú seas amigo del que yo pensara que no deberías de ser su amigo.” 

El buen amigo, trae unidad. En cuestión del matrimonio la única amiga que un marido debería de tener es su esposa. En el momento en que yo entro en un compromiso yo dejo de tener amigas; porque la mejor amiga que el marido debe de tener es su esposa y lo mismo para ella ya no debe de tener amigos, su mejor amigo debe de ser su esposo. Hoy en día la esposa y el esposo, especialmente afuera (espero que no se dé tanto o no se debería de dar en la iglesia) pero he escuchado casos en donde el esposo y la esposa se casan, pero antes de casarse hacen un trato y dicen, “Nos vamos a casar, pero voy a seguir saliendo con mis amigos de la universidad. No porque tú seas mi esposo vas a cambiar mi vida” y el esposo igual. ¡No! eso está mal, eso es completamente erróneo. Estamos tomando un paso de compromiso en donde ahora la esposa toma primer lugar, en donde ahora el esposo toma primer lugar, por supuesto Dios es primero pero en la relación en este mundo, la más importante es la del matrimonio. Es la más duradera ¿Por qué? Porque en el momento en que yo llego al matrimonio, si me casé a los 20 años voy a durar Dios mediante quizás unos 50, 60, 70 años. A nuestros hijos los tenemos solamente por 18 o 20 años, a nuestros papás también pero la relación con el esposo y esposa es una relación duradera. 

Una Verdadera Amistad se Demuestra

Proverbios 17:17 dice, “En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia.Esa amistad se demuestra llevándose a la práctica y dice “En todo tiempo ama el amigo” de tal manera que no es por los favores que nos hacen porque esa es una amistad convenciera, no es de acuerdo a si nos levantamos de malas o de buenas. 

Dios es nuestro mejor amigo. El señor Jesús dice que el amigo da su vida por su amigo y no hay mejor amigo que el Señor Jesús, él ha dado su vida por nosotros. ¿Estaríamos nosotros dispuestos a dar nuestra vida por él? ¿estaríamos dispuestos a demostrar nuestra verdadera amistad? porque dice la Biblia “en todo tiempo.” En el matrimonio en todo tiempo debe de amar el esposo, en todo tiempo debe de amar la esposa. Dios nos ama en todo momento, él es nuestro Padre Celestial. El Señor Jesucristo nos ama en todo tiempo, él es nuestro hermano, pero también es nuestro amigo y como amigos debemos mostrar ese verdadero amor. Una verdadera amistad se demuestra en todo tiempo.

En nuestra Conferencia de Misiones tuvimos misioneros que vinieron y durante el año también han venido y cuando viene un misionero pasa tiempo con nosotros y una de las razones que pasa tiempo con nosotros es porque quiere conocernos, quiere conocer a la Iglesia y cuando terminamos el servicio les pedimos a los misioneros que pasen atrás para que al salir nosotros podamos saludarlos y conocerlos un poquito más, pero si los ignoramos y pensamos, “¡Ay! otro misionero más, yo me voy, solamente quieren mi dinero y no se lo voy a dar, y quieren mis oraciones, no se las voy a dar, se quiere ir a China a ya que se muera”  y paso y no lo saludo, los ignoro, entonces nunca llegó a conocer bien a ese misionero y estamos perdiéndonos una gran oportunidad; porque los misioneros son héroes de la fe, son personas que están dando su vida y están diciendo, “Yo dejo todo, dejo al mundo y sigo a Cristo. Voy a donde Cristo me lleve.” Ciertamente ahora ya no es tan conflictivo, tan peligroso y aunque aún existen lugares peligrosos, pero ya no se tiene que tener una travesía de cuatro meses y muy posiblemente morir en el mar, en el barco con malaria ya no es tan difícil. Debemos acordarnos de los misioneros porque en todo tiempo ama el amigo. Una verdadera amistad se demuestra amando, se demuestra orando por nuestros amigos.

A través de los años, varios pastores han sido de gran influencia para mi vida y porque han sido una gran influencia para mí y han sido de bendición, yo debo orar por ellos. Hay pastores que han demostrado ser amigos y cuando vienen lo recibimos como amigos.

Si tienes amigos ora por ellos. Hay familiares que no solamente son familiares sino que son mis amigos, primos con los que yo crecí que fueron mis amigos. Recuerdo que en la casa de mi abuela había un patio y todas las noches jugábamos fútbol y venía todo mundo y nos poniamos a jugar y por esos primos debo orar, tengo hay una lista de los que no son salvos y entonces oro por ellos para que sean salvos.

Una verdadera amistad es incondicional

Proverbios 27:10 dice, “No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu padre; Ni vayas a la casa de tu hermano en el día de tu aflicción. Mejor es el vecino cerca que el hermano lejos.”

No debe haber condiciones y cuando hay aflicción no hay que darle la espalda a nuestros amigos, si realmente hay alguna necesidad, debemos nosotros de demostrar que es nuestro amigo, de que realmente somos amigos; y ciertamente un vecino cerca es mejor que un hermano lejos porque si le digo a mi hermano que me caí y mi hermano anda en China, el me va a decir que me espere unas 35 horas en lo que llega, pero si hay un vecino cerca y  que aparte es nuestro amigo pues que bendición. 

Hace años cuando nació Raquel éramos nuevos aquí en Puebla y no teníamos muchos amigos; apenas habíamos conocido a unos vecinos, y mi esposa estaba a punto de aliviarse o ya se estaba aliviando y no sabíamos con quién dejar a Jafet, él tenía como un año y medio y le hablamos a la vecina y ella nos lo cuidó por una noche y al siguiente día fuimos por él. Tenía días que habíamos conocido a la vecina, pero rápidamente nos hicimos amigos. 

Rut 1:16 dice Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.” Este es un versículo muy conocido. Noemí se está despidiendo de sus nueras, y una de ellas le dice “bye bye” pero Rut no. Esta era una nuera que quería vivir con su suegra. Noemí había perdido a sus hijos, su esposo había muerto y se encontraba en una verdadera dificultad porque ahora se encontraba en una tierra que no era suya, con dioses que no eran su Dios y dijo ella, “Tengo que regresar, voy a regresar a mi tierra” pero había hecho una buena amistad con su nuera y Ruth dice, “Yo voy a ir a donde tú vayas” ella estaba dispuesta a mantener esa amistad que había tenido con su suegra y regresó Noemí y ya no quería que la llamaran así, sino Mara. Quizás no trajo muchas cosas buenas ella, pero algo que sí trajo fue a su nuera, que tenía una amistad incondicional. Era una amistad que pasara lo que pasara iba a estar ahí. 

Nosotros tenemos una gran responsabilidad debemos tener hacia nuestro Dios un amor incondicional. En ocasiones van a venir pruebas pero por eso no voy a decir, “Ya no voy a hacer tu hijo Señor, porque mira dónde estoy, mira las pruebas en las que me estás haciendo pasar, no es justo, no se vale, mejor me voy al mundo.” La verdadera amistad debe demostrarse en todo tiempo y con nuestros seres queridos, con el esposo con la esposa, aquí en la Iglesia. 

Una Verdadera Amistad no busca nada a Cambio

En Marcos 2:3 dice, “Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. No le dijeron, “Oye, ¿sabes que? te vamos a llevar y vamos a hacer esto por ti y tú tienes que hacer esto por nosotros” sino que ellos estaban dispuestos a ayudar a este hombre y aún en cosas difíciles porque es difícil bajar a un hombre en un lecho, subir a un techo, descubrirlo y hacer el hoyo pero este hombre tenía buenos amigos en donde ellos decían, “El señor Jesús está aquí, no podemos perder esta gran oportunidad. Nuestro amigo tiene una gran necesidad. Vamos a ayudarlo,” y lo llevaron a Jesús. Nosotros, como amigos de alguien que no tiene a Jesús ¿estaríamos dispuestos a hacer lo mismo? ¿estaríamos dispuestos a decirle a él, “¿Sabes que? Tenemos una buena amistad. Yo te amo. Es una amistad incondicional que de verdad no busco nada a cambio, simplemente yo quiero que tú seas salvo, te voy a llevar a la Iglesia, voy a hacer lo que yo pueda para llevarte a los pies de Cristo?” Hay algunos que pudieran decir, “Mira ya se volvió loco porque ahora cree en Cristo” y algunos pudieran decir eso, pero una verdadera amistad es aquella que dice “No me importa lo que otros puedan decir, necesitas a Cristo.”

Recuerdo que hace tiempo nos llamaron aquí a la Iglesia y le dije a mi cuñado Alejandro “Mira, está esta familia, necesita que alguien vaya y les testifique. Están lejos, pero están dispuestos” y Alejandro fue y fueron salvos. Había alguien en Estados Unidos que dijo, “Yo voy a sacrificar y voy a pagar para que alguien vaya y les lleve la palabra.” Qué bendición que cuando a lo mejor esa persona no puede venir dice, “Yo voy a gastar para ir y llevar la palabra.” Una verdadera amistad es la que hace a veces hasta lo imposible. Juan 15:13 dice, Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos,” No hay mejor amigo que Cristo. Dice un himno “Hallé un buen amigo” y realmente él nos ha hallado a nosotros, nosotros no lo hayamos a él pero al haber hallado a nuestro amigo, el ha dado su vida por nosotros. Un mal amigo es el que hace una mala. Si nosotros somos amigos de Cristo y yo me aparto y le digo a Jesús que es mi amigo, pero me voy al mundo, miento, por eso él dice, “eres mi amigo si haces lo que yo te mando,” porque también él es nuestro Padre. Nadie quiere un amigo que nos falta el respeto, nadie quiere un amigo que nos golpee, y así nosotros somos cuando le damos la espalda a Cristo. Recordemos que no hay mejor amigo que Cristo y que debemos ser amigos para con los demás.

En la iglesia necesitamos ser más buenos amigos, en el mundo hay que hacer más buenos amigos con la gente que quizás teníamos una buena amistad pero la mejor amistad es la que está en la Iglesia pero puedo usar mi amistad allá afuera para traerlos a Cristo.

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