Escuela Dominical: Proverbios 10 – Las Cosas de Verdadero Valor

Escuela Dominical: Proverbios 10 – Las Cosas de Verdadero Valor

Escuela Dominical: Proverbios 10 – Las Cosas de Verdadero Valor

Proverbios 10:15-22.

Las riquezas del rico son su ciudad fortificada;
Y el desmayo de los pobres es su pobreza.

16 La obra del justo es para vida;
Mas el fruto del impío es para pecado.

17 Camino a la vida es guardar la instrucción;
Pero quien desecha la reprensión, yerra.

18 El que encubre el odio es de labios mentirosos;
Y el que propaga calumnia es necio.

19 En las muchas palabras no falta pecado;
Mas el que refrena sus labios es prudente.

20 Plata escogida es la lengua del justo;
Mas el corazón de los impíos es como nada.

21 Los labios del justo apacientan a muchos,
Mas los necios mueren por falta de entendimiento.

22 La bendición de Jehová es la que enriquece,
Y no añade tristeza con ella
.

El Espíritu de Dios tiene la libertad de enseñarnos, sobre muchos temas, nosotros a veces no sabemos porque cada día nos enseña diferentes temas, cada día tenemos diferentes dificultades, por eso la Biblia tiene diferentes temas, necesitamos aprender para poder vivir cada día conforme a su Palabra.

La Biblia no es un libro que está bien organizado de una manera sistemática, que dice haber, de aquí voy hablar de esto, y de eso voy hablar de esto otro. No hay un sistema que valla guiando bien. Pero si trae diferentes temas que nos van a ayudar.

Y el libro de Proverbios habla de diferentes cosas, cosas que Salomón, que el Espíritu Santo de Dios, uso a Salomón para que nos enseñara lo que necesitamos.

Vamos a ver cuatro puntos “las cosas de verdadero valor” ¿Qué cosas son verdaderas? ¿Y que son de valor?

Primer cosa: es verdadero pero también es un valor que necesitamos aprender acerca de la Biblia, es “las riquezas”

En el ver. 15 dice: “Las riquezas del rico son su ciudad fortificada;
Y el desmayo de los pobres es su pobreza
.

Las riquezas son un valor, y es algo verdadero; aun que la riqueza no sea lo más importante, porque dice la Palabra de Dios que no es lo más importante, pero aun así las riquezas pueden darnos el resultado de tener poder, o de tener pobreza.

Ese es el resultado de tener dinero, es si tengo dinero tengo poder, pero si no tengo dinero tengo pobreza. No debemos despreciar la bendición de Dios, cuando Dios nos bendice, Dios es rico, pero muchos tenemos en nuestra mente que las riquezas simplemente nada más es económicamente, pero lamentablemente no.

En el ver. 22 dice:”La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.

Y un verdadero valor es la riqueza pero de Dios, no la riqueza que ofrece este mundo, y es cierto la bendición de Jehová es la riqueza, somos ricos a través del Señor Jesucristo, no fuéramos ricos si no tuviéramos la salvación, pero gracias a Jesucristo que somos bendecidos de parte de Dios, y también nos dice “y no añade tristeza con ella” hay gente que tiene dinero pero vive una vida miserable, triste de angustia y problemas, una persona me dijo, el dinero no trae felicidad pero da un paso a la felicidad.

El dinero nos ayuda, pero no lo es todo, si nosotros tenemos la bendición de Jehová somos ricos, y el apóstol Pablo lo decía, que somos ricos. Y eso es lo que debemos de tener, la riqueza es un verdadero valor para nosotros, que debemos entender, somos ricos a través del Señor Jesucristo, dice la Palabra de Dios que algún día halla en el cielo vamos a pisar el oro, mientras aquí el oro lo tratamos de cuidar, pero halla dice que va a ver calles de oro, vamos a pisar el oro. Nosotros lo vamos a pisotear, mientras aquí el hombre anhela, trabaja se esfuerza por tener eso. Pero la verdadera riqueza es la bendición de Dios.

Proverbios 13:7-8. “Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.

 El rescate de la vida del hombre está en sus riquezas;
Pero el pobre no oye censuras
”.

Y siempre decimos, es que yo no tengo dinero, y es que así como muchos, si tuviéramos dinero no estaríamos padeciendo, somos ricos, no este triste si no tiene ni un peso en su bolsa, somos ricos a través del Señor Jesucristo, debemos entender este valor, aun que pasemos tribulaciones, aun que pasemos angustia, pero sabemos que al final vamos a tener la bendición de Jehová porque vamos a estar en los cielos.

Y mientras el impío tenga dinero, tenga todo, pero al final no va a tener la bendición de Jehová, va a estar en el infierno. ¿Qué fue lo que le paso a Lázaro y el rico? Por eso nosotros debemos de estar contentos con la riqueza, no la riqueza de este mundo pero si la riqueza de Dios, la bendición de Dios.

Proverbios 8:18 “Las riquezas y la honra están conmigo;
Riquezas duraderas, y justicia
.

Esta la riqueza de Dios, y dice que son duraderas, duran por siempre, y ¿cuánta gente usted conoce que ha tenido dinero y de repente no tiene nada? Nosotros aun que no tengamos nada pero somos ricos, y somos ricos por siempre, porque tenemos la salvación, esa es la mayor riqueza que tenemos cada uno de nosotros que somos salvos.

Somos salvos a través de Cristo, y debemos valorar esa bendición de Dios, pero a veces cuando nos sentamos tristes, en angustia recuerda que eres rico a través de Cristo, porque usted es salvo, que si Dios a veces permite que pase cosas difíciles en la vida; pero recordar que algún día usted va a estar en los cielos, y dice la Palabra de Dios, que nosotros no debemos de preocuparnos por el día de mañana, también nos dice la Palabra de Dios, si yo doy alimentos a los animalitos, cuanto mas a nosotros, que somos parte de la familia de Él.

Gente busca las cosas de Dios, por conveniencia económico, vea a los de pare de sufrir, mucha gente va a esos lugares porque buscan economía, buscan el dinero, que Dios los bendiga en esa manera. Pero de qué sirve que tengas dinero si no eres feliz, no estás contento.

Proverbios 30:8-9 “Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí;
No me des pobreza ni riquezas; Mantenme del pan necesario;

 No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová?
O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios
.”

Debemos estar contentos con lo que Dios nos ha dado, y decirle Dios yo no quiero riquezas pero tampoco quiero pobreza, mantenme con el pan necesario, eso debe de ser nuestro corazón, no anhelar riquezas de este mundo, si no anhelar la riqueza que Dios nos da día tras día.

Segunda cosa: “el concejo” es otro aspecto verdadero que debemos valorar, el “concejo”

El ver. 17 dice: “Camino a la vida es guardar la instrucción; Pero quien desecha la reprensión, yerra.

Si tomamos un buen concejo vamos a tener una gran vida. Pero quien desecha el concejo o la instrucción de alguien, yerra, es un necio.

Tenemos que aprender a valorar el concejo, pero el concejo de Dios, no el concejo de los impíos.

Job 21:16 “He aquí que su bien no está en mano de ellos;
El consejo de los impíos lejos esté de mí
.

Debemos de buscar el concejo, valorar el concejo, pero no el concejo de los impíos, hay que desechar el concejo de los impíos.

Proverbios 12:5 “Los pensamientos de los justos son rectitud;
Mas los consejos de los impíos, engaño
.

Debemos desechar los concejos de los impíos, y a veces tomamos concejo de gente que no tiene temor de Dios, y le hacemos caso, y luego nos andamos lamentando, si no tomamos un buen concejo, hay consecuencias terribles y duras, acuérdense de Roboam,  ¿se acuerdan cuando fue y pidió concejo a los ancianos?

Entonces si vas a pedir concejo, pero no vas hacer lo que te diga la persona que tiene más conocimiento, que tiene temor de Dios, entonces no vallas y pidas concejo, pero si tu quieres pedir un concejo con humildad, lo que te digan ¡es que no me gusto! Aun que no te guste es un concejo tómalo, porque va hacer de vida para ti.

Pero que paso con Roboam,  no le gusto el concejo de los ancianos y tomo el concejo de los jóvenes, y ¿Qué paso? Hubo destrucción, no tuvo mucho tiempo en su reinado, el pueblo se rebeló hubo problemas. Y a veces así pasa, cuando nosotros no tenemos en alta estima el valor de un verdadero concejo, hay problemas. Y a veces pedimos concejo al pastor y no le gusta el concejo que nos da, pero mejor se va con los amigos y seguimos los concejos de los amigos, desechemos el concejo de los impíos y tomemos el concejo de Dios.

Los jóvenes también los papás les dicen que no quiere que vallen a la discoteca, es un concejo ¿por qué? Porque en la discoteca solo hay borrachos, drogadictos, y siempre hay pleitos, y prefieren no seguir el concejo, y mejor piden concejo con los amigos. Y luego vienen los problemas, porque no escucharon el concejo de los padres.

Y a veces así somos nosotros, en la Biblia hay tantos concejos, y no los tomamos en cuenta y luego hay muchos problemas, uno de los concejos tan sencillos, que uno dice, no andes de fornicario, no andes de adultero, no andes robando, son concejos pero no le hacemos caso, ¿y qué pasa después? Vienen los problemas, después nos lamentamos demasiado tarde, y todo por no haber hecho caso.

Cuando pidamos un concejo a un hermano, vallamos con un corazón humilde, porque si vamos con un corazón soberbio, aun que la biblia nos lo diga vamos hacer caso de nada va a servir.

Tercer cosa: es “el hablar” nuestra manera de hablar, nuestro vocabulario.

Ver. 19 “En las muchas palabras no falta pecado;
Mas el que refrena sus labios es prudente”

Ver. 20 “Plata escogida es la lengua del justo;
Mas el corazón de los impíos es como nada”

Ver. 21 “Los labios del justo apacientan a muchos,
Mas los necios mueren por falta de entendimiento.”

Ver. 28, 30 “la esperanza de los justos es alegría; mas la esperanza de los impíos perecerá. El justo no será removido jamás; pero los impíos no habitaran la tierra.”

Ver. 31, 32  “La boca del justo producirá sabiduría; Mas la lengua perversa será cortada.

32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada; Mas la boca de los impíos habla perversidades.”

Debemos de cuidar nuestra boca, nuestra manera de hablar, ¡y como siempre la regamos!, hablamos, hablamos, y luego nos metemos en problemas, porque no cuidamos nuestra boca, debemos de cuidar mucho las cosas que decimos.

En Santiago 3:8-10 “pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

Un concejo, una exhortación que la Biblia nos dice, que no debemos ser así, y el problema de nosotros es que siempre nos defendemos, ¡es que yo soy así! Pero la Biblia dice que no debe de ser así. Por eso Pablo decía, de modo que si alguno esta en Cristo, nueva creatura es, ósea debemos de cambiar, nos cuesta trabajo, debemos tener mucho cuidado; porque dice la Palabra de Dios que en las muchas palabras, no falta el pecado, plata escogida es la lengua del justo. Que refrena su lengua, que controla su lengua.

Y a veces también cuando predicamos, hablamos y hablamos y nos metemos en problemas, y luego agredimos a un hermano; y también nosotros, platicando a veces, y ¿Por qué? Porque no cuidamos nuestro vocabulario.

Debemos aprender a controlar nuestra lengua.

Proverbios 13:3 “El que guarda su boca guarda su alma;
Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad
.

Tengamos cuidado, a veces los hijos empiezan a gritar. Si tú guardas tu boca, guardas tu alma.

Agredimos a las personas, y no queremos pedir disculpas.

Efesios 4:29 “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.”

Si vamos a decir algo que sea para edificación, y a veces cuando vamos a decir algo chismeamos, no para edificar, si no para destruir, que nuestra boca sea para edificar, no para destruir, si un hermano está deprimido en lugar de animarlo, comenzamos a decir las cosas en las que falla, debemos descuidar nuestra manera de hablar.

Y también los mismos jóvenes, ya ni por hablar ya en facebook, se escriben y se dicen y después ya andan peleados y ya no se hablan. Ahora ya casi no hay comunicación así de voz con voz, ahora todo por internet y ya se dicen cada cosa, se pelean y luego ya ni se hablan. Debemos tener mucho cuidado.

Jesucristo dijo, que de nuestro corazón, malo y perverso habla nuestra boca. Y si no estamos cambiando, si antes decíamos malas palabras y seguimos igual, hay algo que está mal dentro de nuestro corazón, que tenemos que cambiar, pero tenemos que ir a Dios humildemente y decirle a Dios, en lo que estamos mal, que nos ayude, y confesar todo, pedirle que cambie nuestro corazón. Pero a veces decimos una mala palabra y sabemos que está mal, y no vamos con Dios y decirle que estuvimos mal en eso, y así lo dejamos, pero para eso se necesita humildad. Debemos cuidar nuestra lengua.

Santiago 1:26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.”

Y nosotros a veces juzgamos a los católicos, y no nos damos cuenta de cómo andamos nosotros, y vamos y tocamos puertas y ¡decimos mira lo el hermano dijo esta palabra y eso que es cristiano! Debemos refrenar nuestra lengua, nuestro vocabulario, es algo muy valioso, es algo verdadero, algo real, pero debemos valorar eso, cuidar nuestra lengua porque si no, nos vamos a meter en problemas.

¿Cuánta gente por hablar se metió en problemas? Una palabrita chiquita hace una destrucción tremenda.

Dice Santiago, que la lengua es como el timón, maneja todo.

Recuerde cuantas veces con una palabra daño a una persona.

A veces como padres, decimos algo a nuestros hijos que les daña, y tenemos que ir delante de Dios, y delante de nuestro hijo, y decirle perdóname te falle, o a veces a la esposa, o a cualquier persona que ofendas.

Cuarta cosa: “ser justo” con cada uno de nosotros, y si somos justos vamos a tener grande bendición,

Ver 16 “La obra del justo es para vida;
Mas el fruto del impío es para pecado

Todo el capitulo 10 y 11 habla acerca del justo y el impío del malvado, Dios quiere que seamos justos, si somos justos vamos a tener vida “la obra del justo es para vida” lo que usted haga es para vida, somos justos a través de la sangre del Señor Jesucristo, somos justificados, dice el libro de Romanos, justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios.

Somos justificados a través de la sangre del Señor Jesucristo, somos justos delante de Él, a la mejor delante de los hombres no, pero delante de Él somos justos, y si somos justos debemos hacer obras justas que agraden a Dios no a los hombres.

Y si somos justos, un día vamos a tener recompensa, la obra cuenta cuando usted es salvo y justificado por el Señor Jesucristo, usted hace algo por la Obra de Dios va a tener recompensa, pero el impío si hace algo bueno, no va a tener recompensa, porque es impío no tiene a Cristo, y nosotros vamos a tener una vida, una vida tan hermosa halla en los cielos, vamos a gozarlo.

La justicia también, el ser justo nos trae bendiciones,

Ver24. “Lo que el impío teme, eso le vendrá; Pero a los justos les será dado lo que desean.

Si somos justos vamos a ser bendecidos a través de Dios, pero a veces nosotros queremos que Dios nos bendiga, pero, ¿en realidad somos justos delante de Dios? ¿Estamos haciendo la obra que a Dios le agrada? Por eso el Señor Jesucristo dijo, buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás será añadido, pero a veces nada mas queremos recibir las bendiciones, pero no somos justos en la Obra de Dios, así Dios no puede obrar, nosotros tenemos que poner nuestra parte para que Dios nos bendiga, necesitamos ser justos, y el ser justos trae larga vida,

Ver. 25 “Como pasa el torbellino, así el malo no permanece; Mas el justo permanece para siempre.

Vamos a tener larga vida por la eternidad, halla en los cielos, y eso es una bendición, de ser justo por el Señor Jesucristo, y que nos queda si somos justos, caminar como justos, no caminar como impío, pero a veces somos justos delante de Dios, y caminamos con impíos, seguimos practicando el mismo pecado, seguimos teniendo el mismo vocabulario, seguimos siendo necios a los concejos de Dios, seguimos buscando las riquezas de este mundo, eso entristece a Dios, debemos de reflexionar, con cosas de gran valor que Dios nos enseña, y debemos de cambiar en aquello que estamos mal.

AMEN.

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2016-10-28T00:21:39+00:00 agosto 4th, 2013|Hermano Abraham Caballero|0 Comments

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